La educación ha sido históricamente uno de los pilares fundamentales de la sociedad colombiana. El acceso a este derecho resulta esencial para el desarrollo integral de niñas, niños y adolescentes, quienes representan el futuro del país. Además de ser un mecanismo de formación académica y personal, la educación fortalece habilidades, amplía oportunidades y mejora las condiciones de vida de la población.