En la insólita audiencia del 3 de marzo, en la que la Fiscalía imputó cargos a tres cabecillas del Frente 33 de las disidencias de las Farc, que se conectaron a la diligencia desde la selva del Catatumbo, se revelaron detalles desconocidos para el país sobre la manera en que ese grupo armado asesinó a líderes sociales, desplazó familias y reclutó menores de edad en medio de una sangrienta guerra contra el ELN.