Con la caída de Edilberto Marín Gómez, alias Paisa Duber, un hombre de confianza de Iván Mordisco, jefe de las disidencias de las Farc, quedó al descubierto la que sería una perversa operación criminal encabezada por oficiales del Ejército para robarse los dineros asignados al pago de recompensas. Los recursos salen de los llamados gastos reservados, fondos que se manejan con confidencialidad, lo que hace más difícil detectar las irregularidades. SEMANA revela en exclusiva lo que está ocurriendo.