El Ministerio de Salud y Protección Social estableció las directrices para la industria de productos cosméticos en relación con el uso de animales en pruebas de laboratorio. La normativa prohíbe de forma específica la experimentación, importación y fabricación de productos cosméticos, ingredientes o combinaciones de los mismos que hayan sido testeados en animales. Este desarrollo regulatorio tiene su fundamento en lo dispuesto por la Ley 2047 del año 2020.