La Línea de emergencias, Vida 103, de la UNP coordinó de manera oportuna el acompañamiento de la Policía Nacional para salvaguardar la vida de una funcionaria pública que fue víctima de un atentado en zona rural de Turbo, en la región del Urabá antioqueño, noroccidente colombiano.
La beneficiaria de la UNP se comunicó con la Línea 103 para alertar sobre el ataque, ocurrido cuando se encontraba frente a su vivienda. En ese momento, cuatro hombres que se movilizaban en motocicleta la abordaron de manera violenta. La mujer logró defenderse y liberarse de sus agresores. Durante el forcejeo, uno de ellos accionó un arma de fuego en dos ocasiones, sin que se registraran personas heridas.
El hecho generó la reacción inmediata de la comunidad del sector, cuyos habitantes acudieron en su ayuda, lo que provocó la huida de los atacantes. Posteriormente, la funcionaria fue acompañada por sus vecinos hasta la estación de Policía del municipio, donde recibió protección.
Debido a que el atentado ocurrió en horas de la noche, el esquema de protección de la UNP no se encontraba en ese momento con la beneficiaria, ya que había finalizado su jornada tras dejarla en su residencia. No obstante, al conocer lo sucedido, los agentes se desplazaron de inmediato a la estación de Policía. Allí fueron informados de que el hijo de la mujer permanecía en la vivienda, por lo que uno de los escoltas acudió al lugar, lo recogió y lo trasladó también a la estación para garantizar su seguridad.
Durante toda la emergencia, la Línea Vida 103, mantuvo comunicación permanente tanto con la beneficiaria como con el comandante de la Policía municipal, quien lideró un operativo en la zona para ubicar a los responsables y reforzar la seguridad del sector. Finalmente, la funcionaria y su hijo fueron trasladados a un lugar seguro. Así mismo, el equipo de la Línea le recomendó instaurar la denuncia correspondiente ante las autoridades competentes.