La evasión del pago del pasaje en TransMilenio ha sido identificada por expertos como una debilidad estructural que afecta su sostenibilidad financiera y operativa. A pesar de campañas educativas, sanciones y presencia de personal de seguridad, miles de personas ingresan cada día al sistema sin pagar, generando pérdidas millonarias y complicando la gestión del servicio.