A tres meses de las elecciones, la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos en Colombia encendió las alarmas por el incremento de la violencia contra líderes sociales, defensores de derechos humanos y actores políticos. El caso más reciente es el asesinato de Darlis Arcia, reconocida lideresa social y campesina de El Roble, Sucre, quien trabajaba en la organización comunitaria rural. Fue atacada por sicarios en motocicleta en el corregimiento de El Sitio, donde recibió varios disparos que le causaron la muerte.