Desde finales de diciembre de 2025, Irán atraviesa un período de protestas masivas que surgieron inicialmente por la crisis económica, la depreciación de la moneda y la escasez de alimentos, pero que rápidamente derivaron en un rechazo generalizado hacia las políticas del Gobierno. La represión estatal, especialmente durante los días más críticos del 8 y 9 de enero, ha incluido disparos contra manifestantes, arrestos masivos y detenciones arbitrarias, según denuncian ONG locales e internacionales.