El Gobierno prepara una primera inyección de cerca de medio billón de pesos para intentar destrabar servicios de salud represados, pero todavía no está claro cómo se resolverán las deudas acumuladas del sistema ni de dónde saldrán los recursos adicionales que se requieren para 2027. Ante el Senado, la ministra Ana María Vesga habló de “sincerar” las cuentas, ajustar la UPC y revisar las formas en que se están contratando y gastando los recursos.