Las autoridades federales de los Estados Unidos han consolidado pruebas que vinculan directamente a Nicolás Maduro con una red global de narcoterrorismo. Un informe reciente de la Administración de Control de Drogas (DEA), basado en inteligencia reservada y miles de documentos oficiales, detalla una estructura criminal que trasciende las fronteras venezolanas para aliarse con potencias hostiles y grupos extremistas.