El problema de buscar ejercer justicia veloz, por mano propia, sin juicio, utilizando las redes sociales como mecanismo de difusión masiva, es que se corre el riesgo de cometer graves errores que dañan la vida de las personas. Por intentar proteger a un menor de edad en supuesto riesgo de abuso sexual, activistas de la niñez y cientos de miles de usuarios de redes volvieron viral un video acusando a una persona inocente.