La Línea Vida 103 de la Unidad Nacional de Protección (UNP) atendió de manera oportuna una llamada de emergencia realizada por una ciudadana desde Cómbita, Boyacá, relacionada con un accidente de tránsito entre un bus intermunicipal y un vehículo particular en el que se desplazaban dos menores de edad.
De acuerdo con el reporte entregado por la testigo, en el automóvil particular viajaban dos niños, uno presentaba signos de dolor, llanto y gritos, presuntamente a causa de una fractura en una de sus manos. Aunque en el lugar del accidente ya se encontraban miembros de la fuerza pública, aún no había llegado asistencia médica.
Gracias a la información suministrada a través de la Línea Vida 103, los articuladores de la UNP activaron de inmediato los protocolos de atención interinstitucional y establecieron contacto con el Centro Regulador de Urgencias, Emergencias y Desastres (CRUE) de Boyacá, entidad encargada de coordinar la respuesta en salud.
Este caso evidencia la importancia de la Línea Vida 103 como un canal estratégico de atención y articulación con las entidades del sistema nacional de emergencias, permitiendo una respuesta rápida y coordinada ante situaciones que ponen en riesgo la vida e integridad de los ciudadanos.