La Organización Mundial de la Salud solicitó más información para aclarar la causa de la neumonía grave, así como el patógeno que motivó las medidas de salud pública. Frente a esto, las autoridades rusas aseguran que han cooperado desde el inicio con la OMS y que no se ha detectado ningún caso de peste entre las personas que habían estado en contacto con la fallecida.