Claude y Maryline renunciaron a sus empleos como ingenieros mecánicos en Francia para no perderse la infancia de sus cuatro hijos. Transformaron una antigua máquina de bomberos en una casa rodante y, después de recorrer América durante cinco años, hicieron una larga parada en el barrio El Ingenio, en Cali, donde encontraron mucho más que un lugar para parquear. Crónica.