Luego de que el presidente Abelardo de la Espriella hiciera su primer movimiento en materia de seguridad y ordenara el traslado de 117 reclusos de alto perfil a otras cárceles el pasado 7 de agosto, funcionarios y organizaciones sindicales del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) elevaron peticiones sobre garantías labores y de seguridad.