Cinco mujeres que se dedicaban a realizar procedimientos estéticos sin conocimientos profesionales y sin autorización en Medellín, fueron condenadas a penas de entre 83 y 88 meses de prisión. Las acusadas son responsables de haber practicado cirugías en condiciones clandestinas que dejaron a más de 40 pacientes con una bacteria y secuelas físicas permanentes.