La gestión de la Línea de Emergencias Vida 103 de la UNP permitió la articulación entre la Policía Nacional, el Ejército Nacional y la Guardia Indígena, logrando el acompañamiento y la posterior liberación de un líder de comunidades étnicas que había sido secuestrado en Caldono, Cauca.
De acuerdo con el reporte recibido, el líder se movilizaba junto a su hijo y su esquema de protección por el sector de Pescador, en zona rural de Caldono, cuando fueron interceptados por hombres armados que bloquearon la vía y los obligaron a detenerse.
Tras requisarlos y despojarlos de sus pertenencias, los delincuentes se llevaron al líder social en el vehículo asignado por la UNP, dejando en el lugar al personal de protección y al hijo del protegido.En medio de la situación, se logró establecer contacto con la Línea para reportar el secuestro y solicitar apoyo.
De manera inmediata, los articuladores activaron los protocolos de respuesta, coordinando la notificación y reacción de la fuerza pública y la Guardia Indígena.Como resultado de esta activación, las autoridades implementaron un plan candado para restringir la movilidad de los responsables, mientras la Guardia adelantaba la búsqueda en el territorio.
Gracias a este trabajo, los hombres armados dejaron en libertad al protegido en zona rural del municipio de Tunia, aproximadamente a una hora de Caldono.Este caso reafirma la importancia de la Línea de Emergencias Vida 103 como un canal clave para la atención inmediata, así como del trabajo conjunto entre la Unidad Nacional de Protección (UNP), la fuerza pública y las autoridades propias, para garantizar la seguridad y la respuesta oportuna frente a situaciones de riesgo en los territorios.